lunes, 23 de marzo de 2009

Mis preciosos Felinos

SIGNOS COMPATIBLES

Compatibilidad entre signos

A pesar de que siempre pensamos que la mejor analogía se da entre signos
que comparten un elemento o entre elementos afines
(Fuego y Aire, Tierra y Agua), en realidad dos personas con el Sol
en signos opuestos o disonantes
presentan aspectos en común que les permiten establecer
una relación afectiva, tanto personal como de amistad.

Geminis y Libra, ambos signos de Aire, se sentirán cómodos en su forma
de relacionarse. A ambos les encanta expresarse y discutir ideas y proyectos.

Virgo y Capricornio, de Tierra, son afines porque tienen un sentido práctico
en todo lo que hacen, por lo que fluirá una sensibilidad similar entre ellos.

En una relación afectiva, sin embargo, muchas veces no es la afinidad sino
la fricción (o diferencias) lo que hace funcionar las cosas.

Así será común encontrar una pareja Tauro-Sagitario o Geminis-Escorpio.
Estos ejemplos muestran signos que están a 150° de distancia y que son
tan distintos uno del otro, que no parece fácil encontrar puntos en común.
No comparten el elemento donde tienen al Sol ni tampoco el "modo":
cardinal, fijo o mutable, lo que significa que no reaccionan igual (elemento)
ni se relacionan igual (modo).

Sin embargo, las diferencias son muy intrigantes. Así como todo evoluciona,
también la astrología ha redefinido la compatibilidad para el siglo 21.

La afinidad no puede reducirse a ser igual al otro, más bien, ser afines puede
llevar a dos personas a terminar siendo excelentes amigos. Por el contrario,
son las diferencias las que mantienen el interés en la pareja y permite
el crecimiento emocional y espiritual de sus integrantes.

Así que, no saquemos conclusiones apresuradas en base al propio signo y
el de la persona que nos presentan. Seamos pacientes y tomemos un poco de
tiempo para conocer un poco más en profundidad a quien en principio creimos
"no compatible".

Cualquier duda no dejen de consultarme:
victorialutteral@arnet.com.ar

jueves, 19 de marzo de 2009

Una mirada sobre la crisis

Una mirada sobre la crisis desde la Ley de Atracción
Autor: Anne Astilleros

Todos hemos oído hablar de la llamada: Crisis económica mundial.
Una Crisis social, no es otra cosa que el reflejo de una crisis emocional colectiva.

¿Cómo se crea una crisis?
Una persona, albergando pensamientos negativos de carencia a cualquier nivel, por la ley de la Atracción, va a atraer situaciones de carencia a su vida; estas situaciones, afectarán a los que estén a su alrededor: familia, amigos, vecinos, colegas de trabajo...

Si, por la ley de la atracción, un solo individuo, puede causarse y expandir tal malestar, ¿Cuál será el poder de expansión del malestar cuando, diez personas de un mismo vecindario, están enfocadas en lo negativo: en la carencia, el miedo, la inseguridad. ..?

¿Qué crees que estarán atrayendo estas diez personas, mientras, piensan, sienten y hablan, solo desde el miedo y la falta total de confianza propia y de autoestima, sino es, más situaciones de inseguridad, rabia, injusticia.. . o sea, más de lo mismo?

Si seguimos observando la realidad de este fenómeno, veremos que este vecindario, está aumentando sin darse cuenta, el poder de atraer situaciones de carencia que se extenderán, a un barrio entero, y este barrio a otros barrios vecinos y así, a ciudades enteras, a países...

Una crisis, es el resultado de pensamientos negativos, repetitivos y transmitidos, albergados, en varias personas simultáneamente.

Es posible que pienses aun...
"entonces no hay nada que yo pueda hacer para cambiar una situación..." "irremediablemente me tengo que adaptar a la crisis..."

¡FALSO! Nada está más lejos de la realidad.

Los últimos avances científicos, en el campo de la física cuántica, han corroborado, el descubrimiento de que en realidad son nuestros pensamientos e intenciones los que dan forma, y moldean nuestra realidad.

Qué puedes hacer para protegerte de la crisis?
¿Te has preguntado, qué es lo que tú puedes hacer personalmente, para evitar y protegerte de esa ola venenosa colectiva, que va creciendo al ritmo de la atención que cada uno le va prestando, y que envenena tus días, porque tú mismo le permites que se apodere de ti?

Puedes pensar ahora que, difícilmente, puedes evitar esa ola negativa cuando, el periódico que compras por las mañanas habla de la crisis, cuando la televisión que escuchas en horas de máxima audiencia habla de la crisis, cuando en camino a tu trabajo escuchas en el radio de crisis, crisis, crisis, por si te hubieras olvidado unos instantes, de la crisis, cuando los colegas en la misma oficina, te la recuerdan constantemente para no sentirse solos en su miedo a la crisis, cuando aun los amigos o familiares, con los cuales te juntas para compartir momentos privilegiados, de bienestar y de gozo, quieren compartir esa nube oscura que pesa demasiado sobre sus cabezas...

Te sentirías culpable de no escucharles al menos?
Qué tipo de solidaridad, les estás ofreciendo a todos estos, cuando te pierdes con ellos por esos niveles de vibración baja y tú mismo quedas atrapado?
¿Crees realmente, que es mejor engancharte al barco que se está hundiendo, por no salvarte solo?

Vuelve a ti unos instantes y, pregúntate: ¿Cómo me sentiría yo mismo y qué le aportaría a mi entorno si, en lugar de enfocarme yo también en la crisis, me enfocase en la abundancia y la multiplicidad de mi vida, en disfrutar y compartirla?

¿Qué ocurriría cuando en lugar de añadirle mi voz a esa ruidosa colectiva que es la crisis, se la quitara disminuyendo así mi propia ansiedad y sus fuerzas de propagación?

¿Realmente me sentiría culpable, si eligiera focalizarme única y exclusivamente en la belleza y la abundancia?...

¿Puede ser que me sintiera ridículo, al confiar en mí mismo y en el poder divino que me ofrece naturalmente la utilización, a mi favor, de su ley de la atracción?
¿Qué ocurriría en mi propio hogar, si al llegar del trabajo por la tarde, disfrutara de la compañía de los míos, o bien leyera algún libro, tocara algún instrumento de música... en lugar de sentarme a ver la televisión, o de olvidarme del tiempo delante de la pantalla del ordenador, o bien de releer el periódico?
¿Le estoy haciendo un favor a alguien al maltratarme enfocándome en el miedo y el malestar colectivo?

¡Recupera tu poder y disfruta de tu cotidiano!

Piensa ahora, en el poder de una sola velita encendida, en una cueva oscura. Veras que, por muy pequeña que sea, tiene el poder suficiente de influenciar el espacio a su alrededor, y que aunque no alumbre mucho, ha transformado inmediatamente a la oscuridad profunda, en un espacio viable.

Piénsalo por un momento: el Universo quiere que disfrutemos, que gocemos de una abundancia total y para ello pone a nuestra disposición la ley de la atracción y su uso. En una época en que, la mayoría de las personas están enfocadas en lo negativo y en la carencia...

¡El Universo está más que dispuesto a ofrecerte todo lo que le pidas! Él sólo desea que disfrutes.

¡Atrévete a Disfrutar!

lunes, 16 de marzo de 2009

Los Ascendentes

El Ascendente y el camino a recorrer
Por Lic. Patricia Castignani


El ascendente es un viaje de la conciencia. Es una energía que no puedo reconocer en mi, que siento como extraña.
La energía del signo ascendente es irradiada con una cualidad ariana, es decir "de la casa primera", o sea de la personalidad.
Las personas o cosas que representan mi ascendente aparecerán en mi vida como un destino.
Mi vida es experimentar el signo ascendente hasta que en determinado momento me identifico con él. Esto es muy difícil que se logre antes de los 29/30 años o sea el primer retorno de Saturno con su lugar natal. Antes de esta fecha es muy común que la persona rechace su ascendente que sienta que no tiene nada que ver con él.
La diferencia con el sol es que uno nace expresando la energía del sol y aprendiendo a expresar la energía del ascendente.

El camino psicológico a realizar en la vida sería soltar la energía de la Luna, expresar el Sol y aprender el ascendente.

El primer paso del ascendente es que debo darme cuenta que irradio esa energía permanentemente y que ella esta siempre alrededor mío. Yo la incorporo y la suelto, permanentemente.
Mientras aprendo el camino del ascendente sigo construyendo mi identidad con el sol y mi afectividad y mi mundo emocional con la Luna.

El ascendente tiene que generar destino. Antes que yo pueda incorporar la energía del ascendente deberán pasarme muchas cosas ligadas a esta energía. Si no, lo atraeré como "un afuera", mediante personas, vivencias, situaciones.

Toda energía del ascendente tiene un destino pero para que yo pueda reconocerme como un ascendente Aries, Tauro, etc. tendrán que pasarme muchas cosas antes.
Ejemplo: Tenemos una persona que tiene el Sol en Virgo. Será una persona ordenada, lógica, mesurada.
Tiene la Luna en Virgo. Sus emociones serán controladas y la afectividad será poco expresiva, siempre pasará por el tamiz de su mente. Pero tiene el ascendente en Aries. La energía de Aries es veloz, intrépida, audaz.
Esta persona vivirá un conflicto entre su Sol (su ego) y su Luna (emociones) tan racionales y su ascendente.
En el caso de que el signo solar (el Sol) y el signo ascendente se encuentren en el mismo signo el proceso a aprender se verá facilitado.
La energía del ascendente nos resulta irreconocible hasta mas o menos los 30 años de edad. Si la persona no aprende a reconocer el ascendente como "propio" puede "padecerlo" o sufrirlo toda la vida.

El ascendente también indica nuestro cuerpo físico, "la energía con la que entramos al mundo". A veces puede indicar algo que tiene que ver con el parto.
Un astrólogo se refirió a que tuvo que asistir a un parto que había sido muy largo, el bebé había nacido en la casa, un día de invierno en un lugar muy frío. Por la hora de nacimiento el bebé podría haber tenido ascendente en Capricornio o en Acuario. Sin mirar las efemérides, el astrólogo dedujo que el simbolismo de Capricornio (Saturno) que implica algo largo, penoso, difícil debería ser el del ascendente. Y así fue, cuando levantó la carta, el bebé tenia ascendente en Capricornio.
Cualquier planeta que se halle en conjunción (cinco grados de orbe) tanto en la casa doce como en la casa uno puede teñir o influir al ascendente.
Ejemplo: si una persona tiene un ascendente Cáncer pero Urano estará allí aparentemente será dulce, hogareña y sensible pero Urano puede aportarle rebeldía y reacciones inesperadas.
Otro ejemplo, un ascendente Virgo con un Marte, allí será más energético y más agresivo.

El Sol constituye lo que está dado, la Luna lo que hay que soltar y el ascendente será un camino nuevo que hay que aprender a transitar en la vida.
Imaginen la vida como un gran teatro donde el ascendente traerá escenas relacionadas con esa energía. Cuanto menos estemos conectados con ese ascendente, esas escenas nos parecerán mas extrañas.

Ascendente en Aries
La persona tiene que aprender a ser Aries. Habrá temas de tener que quedarse solo, para liderar, para ser pionero, para ser líder. La persona tiene una energía libriana, y no quiere animarse a hacer cosas solo.
Pero la vida lo pondrá en situaciones donde tendrá que ser el primero. También tendrá que conectarse con cierta asertividad, con cierta audacia, ser consciente de su propia agresividad. Digamos, sino puede atraer a gente muy agresiva y no hacerse cargo.
A veces se da este ascendente en entornos ligados a Marte como ser, las fuerzas armadas, el deporte, la industria. Recuerden siempre que al examinar un ascendente deben mirar la casa doce, allí está el signo donde la persona quiere volver. Un ascendente Aries tiene Piscis en doce.

Ascendente Tauro
Aquí la persona tiene que aprender a sostener el paso del tiempo. Aries está en la doce y la persona es muy ansiosa, quiere todo para ayer, es impaciente. Tiene que aprender a sostener procesos, como una planta que es primero una semilla luego un brote y luego un gran árbol.
Puede haber temas con la gastronomía, la hotelería, el dinero. Como si la persona tuviera que aprender a cocinar algo, a amasar una fortuna, a esperar. Es muy común en el ascendente Aries que vengan con una gran velocidad y la vida les ponga un obstáculo.

Ascendente Géminis
Aquí el tema fundamental a tratar es la relación con los hermanos y los primos. Puede que la relación hay sido muy mala o muy dolorosa o muy fascinante y favorable, es raro ver un termino medio. El hermano y la relación con él siempre marca la vida. Puede ser que el hermano tenga las características negativas
De "la sombra" lo que no queremos ver en nosotros o por el contrario que los hermanos tengan algo que no aprovechamos. Tendencia a ver la vida muy dividida (Géminis es un signo dual), hace falta integrar la dualidad geminiana. A veces puede traer dicotomías entre una carrera y otra, entre una pareja y otra, entre elecciones muy opuestas. La persona debe aprender a ser muy Géminis, a desarrollar su curiosidad y su intelectualidad.

Ascendente en Cáncer
Aquí el tema fundamental a resolver es con la madre o con la abuela, o con ambas. Es un ascendente que trae cierta inmadurez, cierta necesidad de protección, la persona puede negarse a crecer. Las mujeres de ascendente Cáncer pueden negarse a vivir la maternidad, quedarse en "hijas eternas". Aquí hay temas con la nutrición, con la pedagogía, con el pasado, con el hogar, con la historia. Por ejemplo decido no tener hijos pero soy directora de escuela y la vida me pone niños a mi cargo. La energía que hay que procesar es la de construir un hogar, hacer un nido, la de la protección.

Ascendente en Leo
Aquí los temas son con el liderazgo y el protagonismo. Es muy posible que la persona con ascendente en Leo sea el hijo o el hermano que quedó rezagado, que está en la sombra. Le cuesta mucho salir de la sombra, abrirse camino, salir del anonimato. La vida le va a traer continuamente situaciones donde tenga que tener un rol protagónico, donde tenga que dirigir ser protagonista. El arte y la actuación son excelentes actividades para este ascendente por que lo hacen subirse al escenario, adquirir brillo.

Ascendente en Virgo
Aquí la persona tiene que aprender a desarrollar la energía virginiana. A vivir entre limites, a ser muy detallista y muy minuciosa. Puede haber habido una historia de cierto descontrol, de cierto despilfarro, o una etapa de mayor abundancia. Son comunes los temas de empobrecimiento económico en la familia o problemas de salud. La persona tiene que "ajustarse el cinturón" también en sentido psicológico, ser más austera, más modesta, mas moderada, o también tener que seguir un tratamiento medico o una dieta estricta. Es como tener que aprender a vivir la vida con cierta disciplina.

Ascendente en Libra
En este ascendente el tema es con la relación de pareja o de sociedad. Es un ascendente muy vincular. La persona va a tener que vivir situaciones de todo tipo de vínculos, aprender los temas de pareja, de sociedades, de juicios, de vínculos con el otro.
Puede a veces pasar que se vuelva muy dependiente del otro, que el otro decida por él, como que toda su energía se la lleve el otro. O el otro extremo es quedarse solo, vivir esperando un amor o una sociedad ideal y quedarse instalado en la idealización libriana.
En resumen va a ser una persona que tiene que aprender a vincularse y tener vínculos de distinto tipo sin dejar de ser ella misma. La extrema dependencia o la soledad absoluta pueden ser las tentaciones en las que puede caer.

Ascendente en Escorpio
Este es un ascendente de gran intensidad, de una intensidad que puede asustar a la misma persona.
Pueden ser capaces de grandes éxitos y de grandes transformaciones. Siempre hay una historia algo dolorosa detrás, problemas o enfermedades en la familia, algún tema relacionado con la muerte o con el sexo o con el poder. Puede pasar también que la persona con esta ascendente haya sentido que sus padres no se querían o que no fue deseado.
Tienen que aprender a vivir situaciones de grandes crisis para fortalecerse, es un poco como el ave fénix. Es un ascendente muy fuerte y muy intenso.

Ascendente en Sagitario
Este ascendente es un ascendente que necesita expandirse, viajar y conocer nuevos horizontes.
Es muy común la conexión con el extranjero o con lo lejano, con culturas lejanas. Estas conexiones pueden aparecer inesperadamente (por ejemplo un pariente en el extranjero que aparece después de muchos años). La persona tiene que aprender a expandirse, a viajar, a conectarse con lo lejano, con otras culturas. Escorpio esta en la casa doce, hay mucho miedo, mucho temor a expandirse. También son comunes los temas de la religión en la familia, en esta puede haber contacto con la religión o el misticismo. La persona tiene que aprender a desarrollar la fe.

Ascendente en Capricornio
Aquí el tema a procesar es el tema de la autoridad, derivado siempre de la figura paterna. Siempre hay un tema importante con el padre. La persona tiene que aprender a quedarse sola, pero no como el ascendente Aries a quedarse sola y liderar, sino a quedarse sola y autosostenerse y sostener a otros.
Un ejemplo muy clásico es ser el hermano mayor y que el padre se muera o se enferma y que uno tenga que cuidar a los hermanos. A veces este ascendente produce mucho resentimiento con el padre. Hay que aprender a ser el propio padre de uno, a sostener la energía de Saturno, a madurar, a crecer y luego ser padre de otros.

Ascendente en Acuario
Este ascendente es el "loco lindo" del zodiaco. Siempre se siente distinto. En el jardín de infantes, en la escuela, en la universidad en el barrio. Es distinto, no encaja, tiene que aprender a vivir su originalidad y su espíritu único, acostumbrarse a "dar la nota" pero bien, aceptándose. Se siente, no querido, fuera de lugar. Piensa muchas veces en cambiar de casa, de carrera, de país, tiene que aprender a procesar la energía de acuario, aprender que es distinto. El arte y la creatividad en todas sus formas lo ayudan mucho.

Ascendente en Piscis
Este ascendente indica climas de cierta confusión en la familia. Pueden de venir de una familia muy neptuniana, con un entorno muy indiscriminado, con muchos parientes, con algún alcohólico o drogadicto en la familia. Es normal que se polaricen y se conviertan en el signo opuesto, virgo y se vuelvan muy lógicos y muy racionales, nieguen el Piscis. Deben aprender a ser maleables, a ser sensibles, a ser místicos, a ser intuitivos, a soñar. Si no atraerán el Piscis desde el afuera. Es un ascendente muy apto para todo lo esotérico, las artes curativas y la música.